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Perdida

No recuerdo exactamente como empezó pero era muy niña cuando me di cuenta que el color de mi piel sería algo que me impediría ser feliz, luego vinieron los lentes y finalmente la delgadez de mi cuerpo, pasé mi niñez y adolescencia dibujando queriendo plasmar o quizás amilanar un dolor que no sabía como expresarlo.

Que cómo pasó? pues no sé me imagino que el crecer en un ambiente donde no vi amor, en que mi desayuno, almuerzo y cena era la constante de un divorcio que se decía a diario pero que nunca ocurría; o quizás la escuela, colegio donde los chicos (as) se burlaban de “esos defectos” poniéndome interminables apodos que salían cuál bola de fuego directo a mi cuerpo, o quizás el llegar a casa y escuchar de parte de mi hermano otros más apodos a la vista y paciencia de mi madre, lo que me hacía pensar que estaba bien o que eso era lo que me tocaba, y así puedo citar tantos otros motivos pero aún así en ese instante a los 14 años no sabía que era lo que exactamente me pasaba, sólo que me sentía perdida.

Ese año mi madre me inscribió a un taller de modelaje, lo que me encantaba pero que a la vez despertó en mi un sentimiento de inferioridad y digo despertó porque hasta ese momento nunca había tratado de hacerme daño, había empezado a subir de peso por el desarrollo propio de la adolescencia, debíamos modelar en el evento final del taller en un par de semanas, recuerdo que el instructor me dijo “estas engordando, deberías ser como fulanita de allá”, me quebré y nunca más regresé, no recuerdo que le dije a mi mamá para lograr faltar a dicho evento, pero terminé viajando a Moyobamba de paseo. Como en casa mi mamá en medio del viaje me cuidaba que comer, que si comía mucho pan o que necesitaba usar un sostén largo porque a mi edad debería cuidarme más y mi respuesta de siempre era comer, comer hasta que me producía ganas de vomitar de lo tan llena que me sentía, hasta que un día lo hice y no pare hasta terminar a los 15 años en un hospital donde todos se preguntaban que tenía ya que mi cuerpo seguía vomitando sin la necesidad de yo producirla, cabe resaltar que en las últimas semanas había empezado a tomar limón en diferentes preparaciones de una manera exagerada, nunca confesé nunca dije nada pero atribuyeron al limón la culpa de que algunos órganos de mi cuerpo estuvieran tan inflamados. El susto y el tiempo que pasé en el hospital me hicieron momentáneamente parar pero no duró mucho tiempo.

A los 17 años ya en la universidad donde finalmente me sentía de algún modo yo misma  lejos del caos de mi hogar, y esto porque los únicas horas que pasaba en casa era para dormir o los domingos en que tenía que aguantarme sus comentarios de que la carrera que había elegido no era para mi y aunque me irritaba escucharlas sabía que llegaría lunes y regresaría a mi mundo, pero como siempre no duró estando en el segundo año el formol y un profesor mataron mis esperanzas de ser veterinaria y así fue que le di nuevamente la bienvenida a la depresión aunque hasta ese momento no lo había etiquetado de tal manera. Estuve meses encerrada en esas paredes, escuchando los gritos de mis hermanos mayores, la preocupación de mis padres y esos ánimos “esa carrera no era para ti” que en vez de ayudar me hacía sentir peor porque confirmaba mi fracaso y solo me recordaba que ellos habían ganado. Hasta que la luz nuevamente llegó a mi vida vestida de jeans, pelo encrespado y una locura desbordante, mi amiga Lulú vino a sacudirme y abrió un ventanal, junto a ella rogamos a mis padres enviarme a Lima a estudiar una carrera que apenas era conocida, no sé cómo pero para el nuevo ciclo ahí estaba instalada en una ciudad que apenas había visitado y muy pero muy lejos de casa.

Pero mi salud mental no estaba bien es decir no puedes tapar el sol con un dedo, estando en casi los últimos ciclos de mi carrera fue cuando todo se desmoronó, toque fondo y fue etiquetada y declarada con “Cuadro depresivo agudo”, que lo desencadenó enamorarme de una persona tóxica, una hermana que decía tener cáncer, vivir en casa de otra de mis hermanas donde solo escuchaba su envidia diaria, sumado a las llamadas de mi madre para contarme con lujos y detalles sus problemas maritales. Realmente no sé como fue que mi mamá termino mudándose conmigo o cómo finalmente se dio cuenta que no estaba bien, no sé si se lo conté o simplemente una de sus tantas visitas dio en el clavo, pero ahí me encontraba sentada frente a un psicólogo, luego pasé al psiquiatra que me medicó y nuevamente me envió a otro psicólogo porque yo no me abría, y en algún momento terminé en un puente de traseúntes mirando en medio de lágrimas incontrolables la pista llena de carros en plena javier prado, ahí sintiéndome tan vacía por dentro y sin encontrar significado a mi existencia llegó en ese entonces aún mi amigo (que luego sería mi ex) y mi mamá (al menos eso creo) estaba tan descontrolada que mis recuerdos son borrosos, pero en ese momento fue donde me prometí que debía parar y realmente buscar ayuda, la encontré en un psicólogo que encontramos de mera casualidad y junto al psiquiatra poco a poco recuperé mi vida, supe que había tenido bulimia y que junto con la depresión con el tiempo sólo me provocaba cuando tenía algún tipo de problema o situación que me desbordaba, fue la razón por la que no me había de alguna forma hecho más daño en mi organismo y por la que logré ocultarlo por mucho tiempo.

Algo que aprendí en terapia fue que la depresión y la bulimia es una enfermedad recurrente es decir me puede volver a ocurrir al mero descuido, escucharlo me dio escalofríos pero es algo que llevo a cuestas desde muy pequeña y que ahora siendo esposa y mamá ando en pie de lucha constante; cuando me enamoré de mi ahora esposo recuerdo claramente que con el miedo apoderado en mí le confesé mi pasado y que quizás podría volver  a ocurrirme, recuerdo sus ojos humedecidos porque alguna lágrima se le asomaba, su respiración irregular tratando de no llorar, su mano sobre la mía donde de rato en rato me apretaba con fuerza y su voz en cuanto terminé de contarle decirme que él me amaba y eso significaba que mi pasado, presente y futuro era el paquete completo, que si algo pasaba iba a estar conmigo sin soltar mi mano y así ha sido en los últimos 7 años hemos tenido tiempos muy difíciles pero en cada uno de ellos he sentido su respaldo, paciencia pero sobretodo su amor.

Debí darme cuenta siendo ya conocedora de los síntomas, me descuidé o simplemente no quise aceptarlo, estando embarazada de mi última me dio hipermesis gravídica, tenía terror en cada vómito de no parar de que se quedara en mi y no por la enfermedad sino por la bulimia que desde que toqué fondo había logrado de algún modo superarla, mi terror se notaba cada vez que llegaba el doctor y mi pregunta era siempre la misma “¿esto no es por la bulimia que padecí? y aunque ya sabía que me diría NO, yo seguía preguntando. Al sexto mes paró y creí que finalmente tenía control de mi cuerpo, nació mi gorda y con ella todo lo mágico y retos que trae tener un nuevo miembro a la familia, los primeros meses fueron maravillosos, luego vino el dejar de chambear, el blog, sensaciones de tristeza que atribuía a que me estaba acomodando a mi nueva vida, romper una hermandad de muchos años así sin ascuas sin anestesia (me decía asimisma porque no siento ese dolor de perder a una mejor amiga), peleas estúpidas con mi esposo, un nuevo empredimiento, mi última tiene Anemia (algo que me atribuí 100% la culpa), después vino lo que creo que fue el detonante el eminente divorcio de mis padres y aunque creí haber construido un caparazón como el armadillo removió mi pasado como si un huracán, un terremoto y un tsunami hubieran llegado a mi vida en el mismo día, lo quise tapar, demostrar que no me afectaba en lo absoluto, luego vino mi mamá a visitarme y un solo comentario movió los cimientos de mi matrimonio, hasta ese momento tenía la ira contenida en mi cuerpo pero ese hecho me hizo explotar cual bomba de hiroshima lo que ha dejado en mi una catástrofe de tal magnitud que mi ciudad ha quedado un 100% de radiactividad. Han pasado un par de meses del último evento, con ellos una reconciliación a medias con mi madre y luego la amistad de mis padres anulando así el drama, las peleas constantes entre mis hermanos y dieron si digo dieron la bienvenida a la paz porque yo aquí sigo quemando como llama viva, y no es hasta hace unos días que vino mi mamá de visita que me di cuenta que no la he perdonado, que ignorar sus necesidades y contestarle escuetamente sabiendo que le dolía y aún así lo seguía haciendo, luego ir a mi cuarto y en privacidad mirarme al espejo y decirme que rayos me pasa, el dejarla ir sin hablar con ella y pedirle disculpas por mi comportamiento fue que finalmente me dije a mi misma querida Malel no estas bien, anda y busca la ayuda profesional que sabes que la necesitas. Y aquí estoy buscando a un psicólogo que me inspire confianza, porque algo de lo que he sufrido es que soy muy difícil de abrirme con las personas, lo importante es que por fin acepto lo que me está pasando y así como las otras veces sé que puedo superarlo y ahora no sólo por mi sino por mis pequeños que necesitan a su mamá imperfecta pero que los ama con todo su ser.

Por qué les cuento todo esto? mi principal motivo es que como padres nos preocupemos por darles un hogar saludable a nuestros hijos, cualquier situación por más pequeña insignificante que te parezca sumada a otros igual de chicos se puede convertir en una bola de nieve que irá arrasando con todo lo que encuentre a su paso, mi hogar donde crecí no fue perfecto, sumado al ahora llamado bullyng  de chiquillos que no sabían lo que pasaba en mi casa y la permivisidad de los adultos causó en mi un daño que vengo arrastrando hasta ahora; y que sinceramente no se habla mucho pero la salud mental es lo más importante para un ser humano y es nuestra responsabilidad de educar con amor, respeto, empatía, como también con normas y límites a nuestros pequeños, sé que podemos cometer errores, pero lo crucial es identificarlo y generar un cambio por el bien de ellos, no es fácil yo misma ahora puedo darme cuenta de algunas actitudes mías sobre ellos donde repito patrones que no son lo correctos y que algún momento juré no hacerlo, pero aquí estoy tratando de cambiarlos y enderezando nuevamente mi camino porque lo único que quiero para ellos es que cuando sean adultos y tenga nietos ellos no paguen mis errores, los quiero ver felices, tomando decisiones buenas, equivocándose también pero aprendiendo de ellas, superando sus propios miedos pero con seguridad de sí mismos.

Quiero dejarles un versículo que me ayudó mucho, si no eres creyente no importa esto es algo que deberíamos ponerlo en práctica todos aún siendo de diferentes credos:

” Ama a tu prójimo como a ti mismo “

Para mi significa dos cosas, en primer lugar que debes amarte, cuidarte y respetarte porque sólo así las personas que te rodean pueden recibir de ese amor y de ese respeto; en segundo lugar trata a las personas como te gustaría que te traten a ti; y aquí viene el círculo vicioso porque si no te amas puede suceder dos cosas: que permitas que te traten mal porque crees que es algo normal y por otro lado que trates a las personas como te ves a ti mismo.

Espero que este post les sea de ayuda, confieso que el escribirlo me ha liberado enormemente, como también tuve muchas dudas de hacerlo público por el miedo a lo que dirán las personas que me conocen, pero conversé con mis padres y hermanos quienes apoyaron mi decisión de hacerlo sabiendo que de algún modo este mensaje podría ser beneficioso para las personas que me siguen. Espero sinceramente que si estás en una situación similar seas capaz de detectar si algo anda mal sea en ti mismo, o en tus hijos, algún amigo o compañero; o si en todo caso tu entorno no es saludable estás a tiempo para generar un cambio que finalmente influirá en los que te rodean. Por mi parte estoy segura que con apoyo profesional y de mi familia muy pronto regresaré ha ser la Malel loca de siempre.

Gracias por leerme,

Malel,

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Baby Shark y la Teta asustada

Erase una vez una dulce pequeña de enormes ojos con pestañas rizadas, tenía una hermosa sonrisa desdentada que encajaba perfecto a su amada teta. Ellas eran la felicidad en persona, tenían una gran comunicación, andaban juntas de un lado a otro, jamás se separaban y el famoso vínculo alías apego era inquebrantable.

Un día como cualquier otro la teta estaba en su casita cuando escuchó a su compañera exigiendo ser alimentada, ni corta ni perezosa corrió a su encuentro y zassss sintió como se incrustaba en su delicada piel una cosa filosa que le causaba un dolor indiscriptible y pegó un ahogado grito que hizo que la nena la soltara un minilapso, la miró fijamente, le sonrió mostrando a un pequeñisímo bulto blanco y siguió lactando como si nada hubiera pasado. La teta comprendió que le había salido su primer diente y que era cuestión que su pequeña tesorito se acoplara a la novedad para luego seguir con su rutina de siempre, pero al parecer ese plan no era el mismo que tenía la pequeña…

Han pasado 2 meses, 4 dientes y un millón de dolorosas mordidas, le he explicado hasta el cansancio que me duele, he llorado, le he quitado la teta pidiendo que se la lleven entre lágrimas, su papá y los abuelos también han hablado con ella, en mi desesperación también le he gritado y actualmente le estoy tapando su ñata enana para que lo suelte pero ella aguanta mejor la respiración que Michael Phelps y no lo suelta, en conclusión nada de nada funciona; ella sigue mordiendo una y otra vez, y lo peor es que ahora que acaba de cumplir su primer año de vida lo hace ni bien ingresa la teta a su boca y si le digo nooo se pone a llorar con un sentimiento que te parte el alma, le vuelvo a dar y otra vez el círculo vicioso. Al parecer morder a mi teta se ha convertido en su primer deporte porque lo hace con tal disciplina y perseverancia que si no lo clasifico como deporte entonces tendría que acusarla de tetacidio.

Si se preguntan por mi teta, ella esta asustada, llena de maguñones por todos lados, huecos de todos los tamaños inimaginables, la tengo a punta de crema mañana, tarde y noche; cada vez que escucha los gritos de la baby shark no sabe como arrancarse de mi cuerpo y salir huyendo. El miedo se apoderado de nosotras a tal punto que nos escondemos en el cuarto ni bien sentimos su dulcemente terrorífica presencia pero minutos después empezamos a recriminarnos si dejarla llorar o ofrecernos a lo terrorista suicida.

La verdad es que me siento como protagonista de Jurassic Park perseguida por un temible dinosaurio de dientes afilados todo el tiempo, tengo varias noches que sólo le doy literalmente una sola teta (la que este menos herida) mientras la otra se “recupera”, aunque sino duele porque está lactando es porque está tan inflada de leche que ya va a reventar.

Utilizar el sacaleche se ha vuelto sumamente doloroso porque teniendo la teta herida el jebecito que se amolda a mi teta en la succión me estira la piel y simplemente no puedo aguantar ni un microsegundo prefiero mil veces que mi tesoritosaurio rex me siga mascando la teta como chicle.

Hay muchos días que el dolor nubla todos mis sentidos y me cuestiono si seguir ofreciéndolas en sacrificio, en estos momentos tengo las tetas a moco tendido, mi cabeza diciéndome para de sufrir y mi corazón aferrándose con todas sus fuerzas a seguir con la lactancia. Estoy hecha un enredo completo, no sé si seguir o mostrar mi banderita blanca y anunciar mi retirada, quién iba a decir yo la vaca lechera en persona queriendo colgar las ubres por una pequeña baby shark que salió del mar a tierra firme.

Malel alías La teta asustada,

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Cuando el diablo vestía a la moda!

Hace muchísimo tiempo que no escribo y me siento terrible, escribir es mi modo de sacar las cosas que literalmente me vuelven loca pero que a la vez no podría vivir sin ellas, así que ya se imaginarán que estoy hecha un “loco calato”.

Lidiar con mi vida marital, un niño de 3 años, 1 nena de ahora 10 meses, trabajar en casa, abastecer de alimento, orden, limpieza a la casa, es realmente vivir en la cuerda floja todo el santo día; les juro que tengo días por no decir todos en que me imagino huyendo a un paradisíaco lugar y simplemente tirarme a la arena y dormir plácidamente, pero ese sueño me dura 5 segundos en que sino me jode alguien del trabajo lo termina haciendo a gritos mi primera bendición o los llantos de mi última.

No me mal entiendan, yo amo a morir a mis niños pero no les voy a mentir que tengo días en que me gustaría regresar a las épocas en que sólo debía preocuparme por mi y en nadie más; días en que me gustaría tener la paz de un trabajo de oficina dónde no sea interrumpida para limpiar mocos, potos, llantos, peleas, etc; días en que tenga energía al final de la noche para tirarme a mi marido duro y parejo sin el miedo de que unas minipersonitas nos escuchen o se despierten; días en que me gustaría simplemente charlar con mi esposo sobre nosotros y no de pañales, de que se malogró esto o que falta aquello; días en que me gustaría salir con una amiga para ir a un café sin estar pendiente de la hora de volver y que nuestras conversaciones se basen en trivialidades donde no falte el raje y burlarnos de todo un poco; días en que me gustaría estar a la moda con un clóset lleno de un millón de opciones para elegir , bien maquillada, y sentir las miraditas furtivas de pura envidia … claro que siii me encantaría volver aunque sea un par de días a mi “yo anterior”, claro que extraño verme bien , sin preocupaciones porque créeme ésas que me quitaban el sueño pre-maternidad son un chiste comparado con TODO lo que ahora vivo.

Hace creo más de 1 mes recibí la visita de una “amiga” que no perdió un minuto en decirme lo muy mal vestida que suelo estar y que debo arreglarme hasta para estar en casa porque mi marido me puede dejar, “todo entra por los ojos querida”; créeme querida que también tengo días en que quiero mandar a la mierda a esa gente que analiza cada milímetro de mi regordete cuerpo caribeño juzgándome mi outfit de madre lactante; mira tía ya sé que como yo te encuentras con un huevo de bloggeras regias, bien maquilladas, con sus fotos geniales, sin ninguna gota de sudor, con sus casas pulcras que parecen sacadas de un catálogo de diseño; créeme que también ver la maternidad hecha perfección en fotos y vídeos me han hecho dudar millones de veces que la del problema soy yo; pero NOOO, NOOO te confundas o ellas son millonarias o viven en pinkylandia, porque mamacita linda es imposible vivir todo el día con tu outfit bien planchadito, con tacones altos y un chorro de maquillaje corriendo atrás de tus hijos, cambiando mil veces de ropa a tus criters, darles de comer, hacerles jugar, llevarles a todas sus actividades sin que se te corra el maquillaje por el sudor, ni que termines con los pies ampollados y con tu ropa sin ninguna arruga ni suciedad de pequeñas manitos cariñosas. Si te molesta tanto mi cara lavada, mi moño alto y mi oufit deportivo no me mires o imagínate que salgo del gym, y no te preocupes por mi marido mejor centra todo tu ser en cazar algún incauto por ahí que de algún modo (que por cierto no te incumbe) somos bastante felices !! toma!!! Sóbate!!!!

La cuestión es que si mi vida se basara en la utopía de tener marido, dos hermosos y tranquilos hijos, una casa hermosa y limpia, mi carrera profesional al tope, sería como “el diablo se viste a la moda” en que me perdería del crecimiento de mis bendiciones, no sabría que a mi mayor le encanta el abecedario y a sus 3 años ya está empezando a leer solito, que su debilidad es la pizza, que ama cocinar, que le encanta llamar a su hermana para que le siga a donde vaya; no sabría que mi gorda odia el hígado, que le encanta el peligro, que ama jalar los pelos de su hermano, que su debilidad son mis cansados brazos, que el desorden de sus juegos les permite explorar, imaginarse mil historias, que sentarme con ellos y jugar les da seguridad y bienestar; pero sobretodo aunque tenga días en que me gustaría volver al pasado estoy segura que extrañaría aún más a ellos, porque lo he vivido porque no hay punto de comparación del nivel de tristeza que tenía cuando sólo era mamá de fines de semana, prefiero mil veces ser la diabla que se vestía a la moda !!

Malel,

 

 

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Mamitis aguditis

“Mamitis aguditis : Dícese de la enfermedad que afecta a una cría pero que los síntomas los paga una bendecida madre por un período indeterminado,  altamente contagioso entre crías de la misma familia.”

Hace unas cuantas semanas mi vida que ya de por si es caótica con 2 terremotos que no dejan descanso se convirtió de la noche a la mañana en una taquillera película de Bollywood, ganadora de un Filmfare por mejor drama, si de esas películas que no paras de llorar porque la protagonista no para de sufrir las inclemencias de un mundo totalmente vil. Pues si, una noche fui a dormir con mi pequeña tesorito de 9 meses con mis teteras listas para que ella se empache de harta leche materna, se sirvió como 1 hora hasta que se quedó dormida, entonces me moví lentamente para no despertarla y me fui a mi laptop para chambear con la tranquilidad nocturna de tener a todos en los brazos de morfeo pero sólo alcancé a prenderla porque minutos después estaba tratando de calmar a una desconsolada criatura que lloraba como si algo terrible le hubiera pasado, estuve arrullando su regordete cuerpo por un buen rato hasta que nuevamente se durmió, la acosté, salí en silencio a seguir con mis labores cuando escucho un waaa seguidos de otros tantos que tuve que regresar disparada a tomarla en mis brazos porque ella estaba a moco tendido, está demás decirles que TODAAA la noche y las subsiguientes hasta la fecha me tiene así, que si me muevo un centímetro de ella es como si activara una granada de guerra.

Mi día empieza a las 6am hora exacta porque mi tesorito es mejor que un Rolex, resulta que antes nos alternábamos con mi marido para mirarla mientras nos alistamos él para ir a su chamba y yo para coordinar cosas del trabajo con anticipación para poder ir con tranquilidad a dejar a mi mayor al kinder, pero ahora mi dulce pequeña no le pela ni una al padre ¿no que las niñas morían por ellos?, pues la mía vino fallada de fábrica porque no quiere nada de nada con él, que sí le carga llora y me busca con su jetita estirada cómo diciéndome “no, no me dejes”, así que me toca cambiarle el pañal, quitarle la pijama, peinarla, llevarla por todos lados cargada como koala a la par que respondo las millones de interrogantes de mi mayor que amanece como una enciclopedia pero sin respuestas en su cabeza; hasta que por fin tocan la puerta y salgo volando para recibir a nuestra querida nana que lo primero que mira son dos brazos estirados sosteniendo a mi gorda con sus graciosos moños, luego siguiendo mis brazos me encuentra tratando de esconder mi cuerpo bien taypa detrás de la puerta, ella la recibe haciéndole decenas de muecas y yo huyo a lo Mario bros por atrás hacia mi cuarto para alistarme.

Para poder salir debo montar mi plan de fuga al mismo estilo de “La casa de papel” porque basta que ella sienta mi olor para que gire su cabeza en 360° y como terminator active su visor de detección,  me ubique y empiece con las rancheras a viva voz, es que mi niña es poseída por María Magdalena y entra en modo #meabandonaron típico de protagonista de novela turca que se hunde en un mar de lágrimas, es que si la vieran les juro que lo primero que sentirán es una culpabilidad que se desborda por todo tu cuerpo, tu corazón de piedra se empieza a convertir en gelatina, no noo nooo puedo con ella y me lanzo a sus brazos para limpiar sus mocos, pedir mil perdones y llenarla de millones de besos.

Para variar el menú mi querido terremoto mayor se ha dado cuenta de tamaña osadía de su hermana por lo que él también exige su parte, así que ni modo a veces debo cagarlos a ambos al mismo tiempo o sino en turnos, o si le llamo la atención por alguna travesura él esta atento de que también a su hermana le caiga una igual que la suya, ustedes dirán pero si ella tiene 9 meses!! pues si la muchachita hace berrinche se tira de espalda si no consigue lo que ella quiere (que normalmente es el juguete de su con-sanguíneo) o chapa del cabello a su hermano y no lo suelta para nada; entonces trato de equiparar mi tiempo, mi energía, mi magullado cuerpo en esos 2 milagros que el Señor Dios me bendijo.

Aunque mi espalda este literalmente comprimida, adolorida y todo lo que termine en “ida” no importa ellos me necesitan ahora! siii justo ahora, y aunque siento su asfixiante amor sé que algún día ellos ya no necesitarán de mis brazos, ni de mi protección y mis besos serán esquivados tal como yo le hice a mi mamá; seguro en ese momento se me estrujará el corazón y extrañaré como loca ese amor sofocante de mis niños pero también sabré que disfruté cada minuto en que ella me buscaba con la mirada, en que estiraba sus pequeños bracitos para levantarla, las muchas veces que se aferraba a mí con sus manitos en mi polo para que no se la lleven de mi lado, los muchos “te amos” abrazados con el mayor, las millones de preguntas que debo contestar como esos “verdad mami?”,  o esas sobaditas de panza diciéndome “mami es que tengo mucha hambre” o “mami léeme dos cuentos” o “quiero dormir con mamá”; todas esas y muchas otras más demandas de mis bendiciones son y serán para mi hermosos recuerdos que siempre los guardaré como el tesoro más valioso dentro de mi corazón.

 

Malel,

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Mundo AliExpress

Hola a todas,

Desde hace mucho tiempo me trae loca comprar vía AliExpress que es una plataforma que te ofrece un huevo de productos súperarchimega económicos sobretodo para nuestros agujereados bolsillos que como padres siempre andamos ajustados; aquí se encuentra de TODO tanto así que hay cositas que jamás te hubieras imaginado encontrar ahí (siii hasta eso que estás pensado mañoso(a) jajaja).

En mi caso he comprado cargadores para celular, cases, ropa para mi familia, protectores y seguros para bebés, makeup, cremas, mochilas, etc. Eso si como vas a encontrar diversidad de productos debes tener muuucho cuidado cuando escojas los artículos porque hay de muy buena o mala calidad, algunos productos jamás llegan o se quedan en aduanas; pero lo más resaltante es que es SEGURO por si te preguntas por tus datos bancarios, adicional a esto si tu producto no llega o está en mal estado puedes abrir una disputa presentando siempre siempre pruebas y sino llegas a un consenso AliExpress tomará la decisión final.

Ahora si vamos por lo que están ahora leyendo este post, como les había prometido en mis redes sociales (Facebook e Instagram) a partir de la fecha estoy agregando una nueva categoría “AliExpress” así a secas para que te sea más fácil encontrarlo, aquí voy a mostrarte al detalle cada producto que compro en ésta web con fotos y comentarios sin filtros para que estés segurísima si te animas a reventar tu tarjeta!

Traje de baño para nenitas!

Cuando estuve por viajar a Brasil (Vacaciones sin descanso) me dispuse a la maratónica búsqueda de traje de baño para mi gordita, pero estando en pleno invierno no había mucho por escoger pero me di cuenta que la mayoría eran diseños típicos para bebés y yo quería algo más temporal por lo que no compré nada de nada, luego viajamos y como mi tesoro se escaldó ya ni le metí al mar así que retrasé la compra para mi regreso. Estando ya en casa sabiendo que los tiempos de tránsito son largos y hasta veces muy muy largos me lancé de lleno a la búsqueda con HARTAAAA anticipación.

  • Fecha de Compra: 30/09/2018
  • Fecha de salida: 02/10/2018
  • Fecha de Recepción: 26/10/2018

Sin título

  • Tienda Elegida: BAOHULU 4TH STORE
  • Valoración: 98.3%
  • Reseña: La tienda está especializada en ropa para gimnasia y natación, hay otras con el mismo nombre solo que cambia el Store N° y el precio varía en unos cuántos dólares sobretodo en el flete, elegí ésta tienda porque tenía mejor precio además que en Perú había algunas compras, fotos encontré sólo 1 pero suficiente como para decidirme.
  • Calidad: La licra es de buena calidad y las costuras son prolijas, la impresión de tela sin fallas.
  • Diseño: Hay 5, yo elegí ésta porque no soy tan hincha del rosado.
  • Ventajas: Protección 50+ UV, es manga larga, con cierre que ayuda a vestir con facilidad sobretodo si son bebés
  • Talla: A mi parecer es exacta yo compré de 1-2años y le queda un tilín más larga considerando que por ser licra debe estirar. Hay hasta los 6 años.

  • OJITO POR AQUÍ: NO TIENE FORRO, cuando hice la compra no me percaté del tema del forro, así que cuando llegó me alarmé y revisé la web para ver si había algún error pero no, aquí soy culpable; así que moje la prenda y la sumergí en agua para ver si se transluce, valga decir que la tela no se moja moja se pone algo húmeda pero no se empapa, debe ser por la protección UV, resultado final no se transluce del todo, claro que si te pones algo fucsia abajo se nota un poco pero si es con tu piel no pasa nada, miren las fotos abajo y saquen sus conclusiones.

Entre las búsquedas me encontré con los gorritos que tienen protección hasta el cuello y justo había de la misma tela del traje así que aproveché y adicioné una para mi terremoto mayor.

  • Tienda Elegida: BAOHULU 2ND STORE
  • Valoración: 99.0%
  • Reseña: En la tienda anterior había pero estaba agotado en la tela de mi gorda, así que busqué y me encontré ésta tienda y el color es igual al del traje.
  • Calidad: La licra es de buena calidad y las costuras son prolijas, la impresión de tela sin fallas.
  • Diseño: Hay 9, 2 de ellas para niños.
  • Ventajas: Protección 50+ UV
  • Talla: A mi parecer es exacta, hasta los 6 años.

  • PRECIO TRAJE DE BAÑO: US$ 12.02 (Incluye flete a Perú) en PEN 40.25

  • PRECIO GORRITOS: US$ 7.48 (incluye flete a Perú) en PEN 25.05

  • LINKS: TRAJE DE BAÑO / CLICK AQUÍ

GORRITO / CLICK AQUÍ

BONUS TRACK !!!! se acerca el 11 de Noviembre? se preguntarán y eso que tiene? Pues son las megas rebajas de AliExpress y si compras en esa fecha entras a un sorteo especial de US$ 1.000.000, así que ya saben vuelennnnn !!!!!

Espero les haya gustado este post y si tienen otros datos de compra compártelo en los comentarios.

Besos,

Malel

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Post – bomba nuclear

Antes de ser visitados por la bendicísima cigüeña nuestra dinámica diaria era abismalmente diferente, literalmente nuestra relación dio un giro de 360° y el cómo veíamos al mundo cambió sustancialmente.

Aquí algunas perlitas pre vs post angelitos :

  • DESPERTAR : Sin hijos – nuestros despertares eran abrazaditos o en cucharita donde nos decíamos cosas cariñosas al oído y la cama era TODAAA NUESTRA, de lunes a sábado nos levantaba el despertador entre 6 y 7am donde teníamos chance de apagarlo y sacarle la vuelta por veintitantos minutos y luego sentir la adredalina de llegar a tiempo al trabajo, los fines de semana dormíamos hasta las 10 o 11 am y podíamos estar horas de horas sin levantarnos de la cama viendo maratones de películas. Con hijos – Él amanece en la cama de nuestro mayor y yo con la teta al aire con mi gorda pegadita a mí donde moverme un centímetro significa caerme de la cama o aplastar a mi tesorito, ambos con alguna pierna incrustada en nuestras costillas, cara, espalda, etc. en camas e hijos diferentes donde TODOS LOS DÍAS sin excepción nuestros despertadores son nuestros retoños fruto de nuestro insaciable amor, ellos están programados a levantarnos a las 6am y su tecnología no permite desactivarlos ni por un segundo.
  • COMPRAS : Sin hijos – probarme ropa era un placer con TODO EL TIEMPO DEL MUNDO para ir de tienda en tienda desde detenerme mirando el aparador sin tapujo alguno hasta comprando sin parar TODO lo que mis tarjetas aguantaban jajaja, las visitas al supermercado eran una vez al mes con el carrito casi vacío ya que sólo comprábamos alimentos de caja, artículos de limpieza personal y detergente (lo básico para sobrevivir). Con hijos – Salir ha comprar con ellos es de RIPLEY, es convertirme en elasticgirl para atrapar al mayor que parece que cada vez que respira quiere correr a lo Flash hacia el área de juguetería y si a esto lo sumamos al mismo muchacho como disco rayado gritando a viva voz “Allí Nooo” creánme que en ese momento mi paciencia aflora a mil tanto así que deberían beatisarme a “Sor Malel”; querer probarme algo termina en mostrar al mundo mi escultural cuerpo de post-parto porque mi retoño no se le ocurre mejor cosa que abrir de par en par la puerta o el vestidor y es que mi muchacho sabe en el momento exacto que lo hace justo cuando estoy prácticamente en calzones, todo esto para que al final de nuestro trama de suspenso vivido no me compre ni un calzón y termine comprando ropa y juguetes SOLO para mis angelitos. Nuestras visitas al supermercado ahora son semanales con el carro lleno de pañales, toallitas húmedas y harto alimento saludable libre de un huevo de cosas que consumiste de chibola pero que ahora consumirlas es cómo si estuvieras matando de a pocos a tus crías.
  • CITAS DE PAREJA: Sin hijos – casi todos los días eran nuestros, íbamos al cine pero sobretodo era ir a comer a algún restaurant recomendado por nuestros amigos, era un tiempo sin restricciones en que sólo había hora de salida pero no de llegada, nuestras conversaciones se basaban en lo que nos pasaba en el día a día y planear futuros viajes. Con hijos – cuando fui mamá primeriza pues me interne en casa los 3 meses de licencia NO HABÍA FORMA que me alejara ni un milímetro de mi pequeño, nuestra primera cita sólo hablamos de él y duró menos de 30 minutos, con el tiempo hemos prometido salir al menos 1 vez al mes exactamente cuando nuestra linda y hermosa Nana nos conceda el tan ansiado permiso siii hemos regresado a la adolescencia suplicando de rodillas que nos autoricen salir y ser libres como el viento …
  • AMIGOS : Sin hijos – A todas las cenas, parrilladitas, reuniones, cumpleaños éramos convocados sin falta, incluso nuestra casa era un lugar ideal para recibir a todos nuestros amigos y pasar momentos inolvidables. Con hijos – imaginen el sonido de un grillo así es nuestra vida social actualmente jajaja, ya ni se molestan en invitarnos ni por respeto, básicamente las pocas veces que nos hemos reunido a sido con amigos que también son padres y alguna que otra visita de un solitario amigo (a) que está advertido que su voz debe estar a nivel cuchicheo para no despertar a mis cachorros.
  • SALIR A COMER: Sin hijos – Un verdadero placer, nos creíamos Luciano de “Viaje y Prueba” porque siempre estábamos en busca de los mejores y escondidos restaurantes para saciar nuestra hambre voraz de deliciosa comida de puro engorde, aquí solo nos turnábamos los diferentes platos que pedíamos para no dejar de probar alguna exquisitez. Con hijos – Buscamos restaurantes que tengan al menos en el menú un plato de comida saludable para nuestros retoños, que sobretodo tengan silla a prueba de bebés, de preferencia que den colores y papel para pintar, y harto espacio para que sus gritos no espanten a la muchedumbre, aquí mi amado esposo come a la velocidad de la luz como si estuviera en algún concurso mientras yo doy de comer a mis criaturitas para luego cambiar de tarea yo como y él alimenta.
  • SEXO: Sin hijos – A cualquier hora solo bastaba que se te antoje y zas, desde las clásicos rapiditos hasta los largos maratones tipo netflix, sin tapujos, sin miedo a que nos vean, sin ningún tipo de reglas o contraseñas. Con hijos – A escondidas en lugares insospechados, con alguna pose obligadamente inventada porque debes acomodarte como puedes con el tiempo hiperlimitado, con alguna contraseña de que alerten en one de que pequeños ojos saltones están por encontrarnos en algo que pueda traumatizarlos de por vida (imaginate tú ver a tus padres , puajjjj) en donde los rapiditos son tu mejor aliado y por no decir el único que será tu día a día al menos hasta cuando tus hijos esten grandecitos.

Sé que esta lista es corta porque estoy segura que hay muchísimas cosas más que cambian después que reventamos cuál bomba nuclear para dar a luz a nuestros angelitos y que deja a su paso enormes cambios que muchas veces nos agobian o nos vuelven locas pero también nos da la posibilidad de reinventarnos y crear nuevas rutinas que poco a poco se van a ir acoplando a nuestro nuevo estado de “Padres”, lo importante aquí es no olvidar que primero fueron una pareja y darse un espacio para poder disfrutarse juntos como en los viejos tiempos aunque sea con hora de caducidad.

Malel,

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¡Misión imposible!

A todos los padres del mundo que levante la mano quién no tiene sus celulares literalmente sin espacio de tantas fotos que tomamos a nuestros angelitos del señor Dios, que si sonrió click, que si comió click, que si lloró click, que si se ensució jugando click, que si babeó click, que si saco la lengua click, etc, etc, con la facilidad tecnológica a la mano nos hemos dedicado a documentar todos los momentos lindos de nuestros chibolos.

Cuando nació mi mayor su papá aplicadito le tomó millones de fotos en el parto, desde su primer minuto en el mundo exterior no paramos de tomar fotos para inmortalizar esos momentos únicos e irrepetibles de su crecimiento hasta que nuestro amado tesorito cumplió 2 años y desde ese momento no se le ocurrió mejor idea que complicarnos la vida haciendo más que difícil captar alguna foto decente, aquí una escena típica de él : ¡Amor mira la cámara, amor mira a mamá, que mires aquíiiiiiiii, por favor hijito mírame!!! … primera parada “acomodar cara y cuerpo”, listo, nos ubicamos y de nuevo ¡mira la cámara cielo, amor mira a mamá, por favor ca..ca…cariiiiñooo aaaquíiii miraaa aquíii!!! … segunda parada “acomodar cara y cuerpo” y empezamos de nuevo con las súplicas una y otra vez … es que mi adorado tormento es capaz de detenerse mil veces a mirar fijamente a una mosca que mirar a la bendita cámara; pero al menos de las 2 millones de fotos tomadas exactamente en el mismo lugar un par de ellas estaban listas para el álbum familiar.

Con mi último retoño hemos repetido nuestra tecnológica costumbre, desde el primer día de vida hasta sus actuales 8 meses hemos registrado cada detalle de su crecimiento con cada uno de nuestros aparatos electrónicos que haya tenido al menos 1 giga de espacio; hasta ahora tomarle fotos ha sido realmente sencillo, mi gorda con solo llamarla por su nombre se voltea a mirarte fijamente y esbozar una enorme sonrisa desdentada de su pequeñita boca así que como comprenderán ella tiene más fotos en sus cortos meses en este mundo que Kate Moss en todo su vida de top model.

Desde que nos convertimos en una familia de 4 para cualquier evento, actuación del kinder, cumpleaños, paseos, picnis o cualquier tipo de salidas especiales tomarnos fotos juntos se ha convertido en toda una MISIÓN IMPOSIBLE tanto así que llegado el momento respiro profundamente, empiezo a prepararme mentalmente, cruzo todos los dedos de las manos e incluso de los pies, rezo mil padres nuestros y ruego al todopoderoso que nos ayude a conseguir al menos UNA, UNA SOLA TOMA DECENTE; en una que papá no salga con los ojos cerrados, que el mayor no tenga la cara volteada o de exhorcista, que mi gorda no este mirando a su hermanito, y que yo no esté acomodando algo de mis angelitos o mirando con ojos saltones de ¡nooooo hagan esoooo!!

Cuando mi gorda por fin logró sentarse sola decimos que ya era tiempo de una sesión de fotos familiar que lograra captar nuestra esencia como un hogar dulce hogar feliz de armoniosos y sincronizados 4 miembros jajaja el más perjudicado nuestro fotógrafo elegido y eso que “antes de” ya le había advertido de tamaña dificultad, el pobre se la pasó gritando a viva voz los nombres de mis enanos, saltando de un lado a otro haciendo muecas con la cara, mano, pies y cualquier cosa que podría llamar a atención a mis adorados tormentos, miraba las tomas una y otra vez y seguía cuál disco rayado votando clicks a mil por hora a ver si en una de las tantas ráfagas de fotos salía una en que todos estuviéramos mirando a la bendita cámara. Para no volverse loco chapó solita a mi enana la fotogénica y empezó a tomarle a diestra y siniestra fotos, ella con sus cachetes regordetes abría su boquita y mostraba su enorme sonrisa; luego dejó que mi chibolo se distrajera con las ramas, árboles y el hermoso paisaje en que estábamos y así logró tomas que yo jamás de los jamases hubiera logrado captar, mi muchachito antifotos fue la estrella y el que se terminó robando el show! Luego respiró hondo y nos dijo solemnemente: ” Por qué no se ponen a jugar, se dan besos, se miran y actúan natural”, casi me orino de la risa digo naturalmente no somos muy normales que digamos jajaja, en medio de nuestras poses más fingidas del planeta, con las ocurrencias de mi mayor  empezamos a olvidarnos que estábamos delante de la cámara y nos dejamos llevar por el caos, las travesuras, los juegos, etc, es cuando me dije !al fin de acabo pa’ que seguir sufriendo que salga lo que tenga que salir!.

Después vino el viaje a tierras cariocas de las cuales tengo otras tantas fotos pero de esas creo que ninguna salimos bien los 4 juntos, las mejores fotos son las de espalda esas que las he compartido por las redes sociales del blog; aunque cuando veo cada una de ellas recuerdo detalladamente todo lo que pasamos los buenos, divertidos, terribles y locos momentos juntos y a pesar que no han salido perfectas cumplen eficazmente su función.

No fue hasta que regresamos del viaje que recibimos las fotos de nuestra sesión, y es cuando caímos en cuenta del exitosísimo plan maquiavélico que mismo fotógrafo de la National Geographic logró captar imágenes difíciles pero espectaculares en nuestro estado más salvaje, las miro y me siento una leona jugando con mis cachorros…

 

Malel,