Uncategorized

Cuando el diablo vestía a la moda!

Hace muchísimo tiempo que no escribo y me siento terrible, escribir es mi modo de sacar las cosas que literalmente me vuelven loca pero que a la vez no podría vivir sin ellas, así que ya se imaginarán que estoy hecha un “loco calato”.

Lidiar con mi vida marital, un niño de 3 años, 1 nena de ahora 10 meses, trabajar en casa, abastecer de alimento, orden, limpieza a la casa, es realmente vivir en la cuerda floja todo el santo día; les juro que tengo días por no decir todos en que me imagino huyendo a un paradisíaco lugar y simplemente tirarme a la arena y dormir plácidamente, pero ese sueño me dura 5 segundos en que sino me jode alguien del trabajo lo termina haciendo a gritos mi primera bendición o los llantos de mi última.

No me mal entiendan, yo amo a morir a mis niños pero no les voy a mentir que tengo días en que me gustaría regresar a las épocas en que sólo debía preocuparme por mi y en nadie más; días en que me gustaría tener la paz de un trabajo de oficina dónde no sea interrumpida para limpiar mocos, potos, llantos, peleas, etc; días en que tenga energía al final de la noche para tirarme a mi marido duro y parejo sin el miedo de que unas minipersonitas nos escuchen o se despierten; días en que me gustaría simplemente charlar con mi esposo sobre nosotros y no de pañales, de que se malogró esto o que falta aquello; días en que me gustaría salir con una amiga para ir a un café sin estar pendiente de la hora de volver y que nuestras conversaciones se basen en trivialidades donde no falte el raje y burlarnos de todo un poco; días en que me gustaría estar a la moda con un clóset lleno de un millón de opciones para elegir , bien maquillada, y sentir las miraditas furtivas de pura envidia … claro que siii me encantaría volver aunque sea un par de días a mi “yo anterior”, claro que extraño verme bien , sin preocupaciones porque créeme ésas que me quitaban el sueño pre-maternidad son un chiste comparado con TODO lo que ahora vivo.

Hace creo más de 1 mes recibí la visita de una “amiga” que no perdió un minuto en decirme lo muy mal vestida que suelo estar y que debo arreglarme hasta para estar en casa porque mi marido me puede dejar, “todo entra por los ojos querida”; créeme querida que también tengo días en que quiero mandar a la mierda a esa gente que analiza cada milímetro de mi regordete cuerpo caribeño juzgándome mi outfit de madre lactante; mira tía ya sé que como yo te encuentras con un huevo de bloggeras regias, bien maquilladas, con sus fotos geniales, sin ninguna gota de sudor, con sus casas pulcras que parecen sacadas de un catálogo de diseño; créeme que también ver la maternidad hecha perfección en fotos y vídeos me han hecho dudar millones de veces que la del problema soy yo; pero NOOO, NOOO te confundas o ellas son millonarias o viven en pinkylandia, porque mamacita linda es imposible vivir todo el día con tu outfit bien planchadito, con tacones altos y un chorro de maquillaje corriendo atrás de tus hijos, cambiando mil veces de ropa a tus criters, darles de comer, hacerles jugar, llevarles a todas sus actividades sin que se te corra el maquillaje por el sudor, ni que termines con los pies ampollados y con tu ropa sin ninguna arruga ni suciedad de pequeñas manitos cariñosas. Si te molesta tanto mi cara lavada, mi moño alto y mi oufit deportivo no me mires o imagínate que salgo del gym, y no te preocupes por mi marido mejor centra todo tu ser en cazar algún incauto por ahí que de algún modo (que por cierto no te incumbe) somos bastante felices !! toma!!! Sóbate!!!!

La cuestión es que si mi vida se basara en la utopía de tener marido, dos hermosos y tranquilos hijos, una casa hermosa y limpia, mi carrera profesional al tope, sería como “el diablo se viste a la moda” en que me perdería del crecimiento de mis bendiciones, no sabría que a mi mayor le encanta el abecedario y a sus 3 años ya está empezando a leer solito, que su debilidad es la pizza, que ama cocinar, que le encanta llamar a su hermana para que le siga a donde vaya; no sabría que mi gorda odia el hígado, que le encanta el peligro, que ama jalar los pelos de su hermano, que su debilidad son mis cansados brazos, que el desorden de sus juegos les permite explorar, imaginarse mil historias, que sentarme con ellos y jugar les da seguridad y bienestar; pero sobretodo aunque tenga días en que me gustaría volver al pasado estoy segura que extrañaría aún más a ellos, porque lo he vivido porque no hay punto de comparación del nivel de tristeza que tenía cuando sólo era mamá de fines de semana, prefiero mil veces ser la diabla que se vestía a la moda !!

Malel,

 

 

Uncategorized

Mamitis aguditis

“Mamitis aguditis : Dícese de la enfermedad que afecta a una cría pero que los síntomas los paga una bendecida madre por un período indeterminado,  altamente contagioso entre crías de la misma familia.”

Hace unas cuantas semanas mi vida que ya de por si es caótica con 2 terremotos que no dejan descanso se convirtió de la noche a la mañana en una taquillera película de Bollywood, ganadora de un Filmfare por mejor drama, si de esas películas que no paras de llorar porque la protagonista no para de sufrir las inclemencias de un mundo totalmente vil. Pues si, una noche fui a dormir con mi pequeña tesorito de 9 meses con mis teteras listas para que ella se empache de harta leche materna, se sirvió como 1 hora hasta que se quedó dormida, entonces me moví lentamente para no despertarla y me fui a mi laptop para chambear con la tranquilidad nocturna de tener a todos en los brazos de morfeo pero sólo alcancé a prenderla porque minutos después estaba tratando de calmar a una desconsolada criatura que lloraba como si algo terrible le hubiera pasado, estuve arrullando su regordete cuerpo por un buen rato hasta que nuevamente se durmió, la acosté, salí en silencio a seguir con mis labores cuando escucho un waaa seguidos de otros tantos que tuve que regresar disparada a tomarla en mis brazos porque ella estaba a moco tendido, está demás decirles que TODAAA la noche y las subsiguientes hasta la fecha me tiene así, que si me muevo un centímetro de ella es como si activara una granada de guerra.

Mi día empieza a las 6am hora exacta porque mi tesorito es mejor que un Rolex, resulta que antes nos alternábamos con mi marido para mirarla mientras nos alistamos él para ir a su chamba y yo para coordinar cosas del trabajo con anticipación para poder ir con tranquilidad a dejar a mi mayor al kinder, pero ahora mi dulce pequeña no le pela ni una al padre ¿no que las niñas morían por ellos?, pues la mía vino fallada de fábrica porque no quiere nada de nada con él, que sí le carga llora y me busca con su jetita estirada cómo diciéndome “no, no me dejes”, así que me toca cambiarle el pañal, quitarle la pijama, peinarla, llevarla por todos lados cargada como koala a la par que respondo las millones de interrogantes de mi mayor que amanece como una enciclopedia pero sin respuestas en su cabeza; hasta que por fin tocan la puerta y salgo volando para recibir a nuestra querida nana que lo primero que mira son dos brazos estirados sosteniendo a mi gorda con sus graciosos moños, luego siguiendo mis brazos me encuentra tratando de esconder mi cuerpo bien taypa detrás de la puerta, ella la recibe haciéndole decenas de muecas y yo huyo a lo Mario bros por atrás hacia mi cuarto para alistarme.

Para poder salir debo montar mi plan de fuga al mismo estilo de “La casa de papel” porque basta que ella sienta mi olor para que gire su cabeza en 360° y como terminator active su visor de detección,  me ubique y empiece con las rancheras a viva voz, es que mi niña es poseída por María Magdalena y entra en modo #meabandonaron típico de protagonista de novela turca que se hunde en un mar de lágrimas, es que si la vieran les juro que lo primero que sentirán es una culpabilidad que se desborda por todo tu cuerpo, tu corazón de piedra se empieza a convertir en gelatina, no noo nooo puedo con ella y me lanzo a sus brazos para limpiar sus mocos, pedir mil perdones y llenarla de millones de besos.

Para variar el menú mi querido terremoto mayor se ha dado cuenta de tamaña osadía de su hermana por lo que él también exige su parte, así que ni modo a veces debo cagarlos a ambos al mismo tiempo o sino en turnos, o si le llamo la atención por alguna travesura él esta atento de que también a su hermana le caiga una igual que la suya, ustedes dirán pero si ella tiene 9 meses!! pues si la muchachita hace berrinche se tira de espalda si no consigue lo que ella quiere (que normalmente es el juguete de su con-sanguíneo) o chapa del cabello a su hermano y no lo suelta para nada; entonces trato de equiparar mi tiempo, mi energía, mi magullado cuerpo en esos 2 milagros que el Señor Dios me bendijo.

Aunque mi espalda este literalmente comprimida, adolorida y todo lo que termine en “ida” no importa ellos me necesitan ahora! siii justo ahora, y aunque siento su asfixiante amor sé que algún día ellos ya no necesitarán de mis brazos, ni de mi protección y mis besos serán esquivados tal como yo le hice a mi mamá; seguro en ese momento se me estrujará el corazón y extrañaré como loca ese amor sofocante de mis niños pero también sabré que disfruté cada minuto en que ella me buscaba con la mirada, en que estiraba sus pequeños bracitos para levantarla, las muchas veces que se aferraba a mí con sus manitos en mi polo para que no se la lleven de mi lado, los muchos “te amos” abrazados con el mayor, las millones de preguntas que debo contestar como esos “verdad mami?”,  o esas sobaditas de panza diciéndome “mami es que tengo mucha hambre” o “mami léeme dos cuentos” o “quiero dormir con mamá”; todas esas y muchas otras más demandas de mis bendiciones son y serán para mi hermosos recuerdos que siempre los guardaré como el tesoro más valioso dentro de mi corazón.

 

Malel,